Oportunidades de manera equitativa

Esta semana vamos con otras de las típicas preguntas que sale en mis talleres cuando hablo de dar oportunidades a la gente. “Dar oportunidades está muy bien sobre el papel, pero la realidad es que yo sé quien me saca las cosas bien y en tiempo. Así que prefiero dárselo a esa persona, ¿Cómo haces en esos casos?”

¿Te has planteado alguna vez que la persona que ahora ves tan competente y que te genera tanta confianza lo es porque alguien en algún momento le dio la oportunidad y es así como empezó a crecer?.

Dar trabajo de manera equitativa, va de dar a la gente oportunidades. Pero no darles las mismas sin más, sino dárselas en posición de que las puedan sacar adelante. Es decir, seguro que esa persona tan senior que tienes en el equipo es capaz de sacar hacia adelante el proyecto sola y que otra persona más junior no, pero es que aquí está el error, en asumir que repartir el trabajo de manera equitativa es delegar de la misma forma a todo el mundo. Y claro, así predisponemos a la gente con menos experiencia a que fallen de manera estrepitosa.
Dar oportunidades de manera equitativa implica que si una persona no tiene la suficiente experiencia para hacer algo sola, tenemos que analizar qué debemos hacer para que salga adelante. Lo mismo tenemos que delegar menos ownership del proyecto (por ejemplo dividirlo), o asignar a alguien que ayude o ayudar nosotros mismos y guiar a esa persona mientras va adquiriendo experiencia. Es decir, tenemos que dedicar tiempo a pensar qué queremos conseguir y como se alinea eso con el equipo que tengo, delegar no es solo soltar un marrón y volver solo ver a esa persona para exigir.

Por ejemplo cuando trabajaba en Gocardless, el Product Manager y yo delegamos proyectos o el desarrollo de nuevas funcionalidades a aquellos miembros del equipo que habían mostrado cierto interés por crecer en este tipo de áreas o querían crecer profesionalmente hacia Tech Lead o manager. En función de la seniority de esa persona, yo como manager entraba más en el proceso o menos, es decir, con alguien muy poco experimentado yo hacía un análisis inicial y luego dejaba que la persona lo expandiera, teníamos check-ins semanales entre esa persona, el product manager y yo para ir corrigiendo el rumbo y asegurarnos de hacer las preguntas adecuadas para sacar todos los casos posibles. Es decir, teníamos un plan para que la gente creciera, adquiriera experiencia, conocimientos pero también para que el proyecto saliera bien.

Si no das oportunidades lo que estás haciendo es limitar la capacidad de tu equipo, limitas tu throughput. Además, corremos un serio peligro de acabar quemando a las personas que son más competentes o productivas ahora mismo. Como se suele decir, es pan para hoy, hambre para mañana. Porque en algún momento se irán y no tendrás a nadie para compartir el conocimiento.
A parte de esto, desde mi punto de vista también va de ser justos, de no limitar el crecimiento de la gente. Piensa que muchas veces lo hacemos de manera inconsciente. Pensamos que una persona no se le da bien algo y por ese motivo no les damos ese trabajo/proyecto. Muchas veces es porque tenemos el mindset de que la gente no puede mejorar/cambiar (si quieres profundizar en este tema hace un tiempo escribí un post sobre ello).

Nos leemos la próxima semana!